Susana Osorio

Jefa de Unidad de Género y Compliance

Sabemos que las barreras que enfrentan las mujeres en nuestro país tienen una base estructural de discriminación de género. En el marco de la crisis económica y sanitaria, son las niñas y las mujeres quienes más sufren los efectos económicos, ya que, por lo general, ganan y ahorran menos que los varones. Además, ellas representan la mayor parte de los hogares monoparentales y ocupan, de manera desproporcionada, los puestos de trabajo más inseguros en la economía informal y en el sector de servicios, lo cual les da menos acceso a protecciones sociales.

Para muchos hogares, el cierre de los colegios y las medidas de distanciamiento social han aumentado la carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, el cual es asignado tradicionalmente a las mujeres. Todo esto es resultado de los roles y mandatos de género, lo que opera como una barrera para que se incorporen, en igualdad de oportunidades con sus pares varones, a trabajos remunerados o a las estrategias de conciliación vida-trabajo. Sumado a esto, las presiones sociales y económicas, combinadas con las restricciones de movimiento, están provocando el aumento de la violencia de género, tanto en sus hogares como en las redes sociales.

La igualdad de género es, por tanto, el principio central de la visión de CARE al 2030 y el núcleo de sus ambiciones y objetivos programáticos para superar la pobreza. Decir que CARE pone a las niñas y a las mujeres en el centro de su intervención es una afirmación política y un importante desafío que nos reta día a día a lograr acciones significativas y a reconocer los ámbitos en los que podemos añadir más valor y trabajar con otros para contribuir a un cambio social transformador.

Como pilar de todo nuestro trabajo, la igualdad de género se integra en los cuatro ejes programáticos de CARE Perú. Nuestro Marco para la Igualdad de Género facilita la teoría general del cambio para las tres áreas focales de la igualdad de género y todas las áreas de impacto de CARE. En él reforzamos la idea de que la transformación de género requiere cambios en las estructuras discriminatorias y en las relaciones de poder desiguales, así como en la capacidad de acción individual de las niñas, las mujeres y los grupos marginados con el fin de que generar cambios positivos sostenibles.

En esa línea, CARE Perú viene apostando por el desarrollo de un modelo operativo que afiance el diálogo y el fortalecimiento de organizaciones y movimientos para los derechos de las mujeres con el objetivo de respaldar y amplificar sus propias agendas. Apostamos por una estrategia de trabajo en asocio multiactor con la sociedad civil, las empresas y los gobiernos para crear y fortalecer las instituciones y los sistemas con perspectiva de género.

Como resultado de esta apuesta, desde CARE Perú hemos asumido el reto de articular y armonizar la igualdad de género en el cumplimiento de todas nuestras políticas, compromiso que se ha materializado en la Creación de la Unidad de Género y Cumplimiento, cuyo objetivo es supervisar, controlar y vigilar el cumplimiento de las políticas institucionales y consolidar una cultura organizacional de integridad y buenas prácticas basada en principios éticos y prevención de riesgos. Esto involucra la promoción de los más altos estándares de conducta ética y profesional, así como el cumplimiento de las políticas de “Igualdad de Género, Salvaguarda frente al Acoso, Acoso Sexual, Explotación y Explotación Infantil” alineadas a los principios de rendición de cuentas. Como organización, estamos desarrollando herramientas operativas que nos permitan transformar esta apuesta en la mejora de la calidad programática para, finalmente, alcanzar la transformación real de las vidas de las niñas y mujeres para las que trabajamos.

Susana Osorio

Jefa de Unidad de Género y Compliance